El sincretismo entre el origen divino de Jesús y la reina Hatshepsut.

Sin lugar a dudas, la religión judeo-cristiana, durante siglos y siglos, ha asimilado o adaptado las más antiguas creencias, con diferentes fines, llegando en ocasiones a convertirlas en sus principales doctrinas.

Es bien conocida, la similitud existente de la figura de la virgen María sosteniendo al recién nacido Jesús, con la representación de la diosa egipcia Isis sosteniendo al pequeño Horus.

Otro paralelismo muy curioso, que parece de alguna forma apuntar a que más creencias cristianas pudieron llegar a beber de fuentes paganas, es el caso de la similitud de la teogamia de la reina Hatshepsut y la concepción de Jesús.

Los evangelios fueron escritos entre el año 70 y 120 D.E.C., donde se narra cómo fue concebido Jesús y su origen divino. Sin embargo, el nacimiento de la reina Hatshepsut a quien se le atribuía el rango de hija del dios Amón,  está fechada aproximadamente unos 1500 antes del nacimiento de Cristo, lo que pudiera ser un indicativo que quizá, quien escribió el evangelio de Mateo, tambien pudo haberse “inspirado” en la forma “divina” en que fue engendrada Hatshepsut.

El dios Amón, deseaba sentar a un heredero humano sobre el trono de Egipto, así que  envió a Thot, el dios de la sabiduría, la escritura, y quien tenía además autoridad sobre otros dioses, a vigilar a la esposa real del rey Tutmosis I, en quien se había fijado.  (El homólogo de Thot, en la mitología griega es Hermes, el mensajero de los dioses, al igual que el arcángel Gabriel es conocido en la Biblia como el heraldo de Dios).

Tras su visita terrenal, Thot, a su regreso, informó al dios Amón: “Esa joven mujer que decías que destacaba entre las nobles, es Ahmose, la más bella de las mujeres del país en su totalidad (…)”

En el evangelio, el arcángel Gabriel, actuando igualmente como portador de noticias, se presenta ante María para comunicarle que había “hallado gracia en los ojos de Dios”. Por lo visto, al igual que ocurrió con Ahmose, María fue del agrado divino.

Pero a partir de aquí, comienzan ciertas diferencias en la concepción de la descendencia de origen divino entre ambas versiones.

Los egipcios, narran que fue el dios en persona quien se presentó ante Ahmose y comentan de forma más explícita la forma en que Amón engendró a Hatshepsut:

“(…) Amón, el magnífico dios (…) se transformó y tomó la apariencia de Su Majestad (…) el esposo de la reina. “(…) En cuanto se acercó a ella, la deseó ardientemente. Hizo que ella pudiera verlo con su forma divina. Después de acercarse a ella estrechamente y de que ella se extasiara contemplando su virilidad, el amor de Amón penetró su cuerpo. (…) La Majestad de este dios hizo todo lo que quiso, (Ahmose) le dio todo el goce y le besó…(…)”. Ahmose le dijo entonces a Amón: “Cuan grande es tu poder: es delicioso poder contemplar tu cuerpo una vez que te has derramado por todos mis miembros. Y la Majestad del dios volvió a hacer con ella todo lo que quiso.”

Sin embargo, en el relato bíblico, no se explica cómo ocurre. La única pista se encuentra en la anunciación del arcángel,  cuando éste le explica a María lo siguiente: “(…) El espíritu Santo descenderá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con tu sombra o fecundará. Por cuya causa el fruto santo que de ti nacerá será llamado hijo de Dios. (…)

Otra diferencia es que tras la unión entre Amón y Ahmose, el dios en persona, de nuevo es quien le dice a la esposa real, cómo se llamaría el fruto de su unión divina, en este caso una niña:

“Con certeza, (..) Hat, Shepeset será el nombre de la hija que he dejado en tu seno (…).

De hecho, mientras Khunm, alfarero de los dioses, cuando está dando forma a la futura  descendiente, que primero es moldeada junto a su ka pero en forma de varón, de un pequeño Horus más concretamente, Amón se refiere a ella llamándola “hija mía”, otra semejanza más.

Nacimiento de la reina Hatshepsut.

Nacimiento de la reina Hatshepsut.

Sería razonable que el escritor del evangelio, en el supuesto caso de que hubiera tomado como modelo la teogamia de Hatshepsut para explicar el origen divino de Jesús, no fuera tan detallista sobre cómo fue engendrado, sino que tendría que adecuarlo a los conceptos judeo-cristianos religiosos, más pudorosos en ese aspecto.

Evidentemente no podría dar una imagen tan liberal de la virginal María, quien no había “conocido” hombre alguno.

Otro dato en la versión egipcia, es que Amón le confirma a Ahmose algo muy parecido a lo que el arcángel explica a María: (…)¡Estará en posesión de mi fuerza y mi gran corona, reinará sobre las Dos Tierras, en todos sus nombres, sobre el trono de Horus de los Vivos..!(…)”

Gabriel, de forma parecida, le dice sobre Jesús a su futura madre: “(…) el señor Dios dará el trono de su padre David; y reinará en la casa de Jacob eternamente (…).

Con posterioridad, Thot regresa al reino, para anunciar la satisfacción del dios, y que la fecha de nacimiento del pequeño Horus encarnado, está cerca.

En el caso de Ahmose, primero fue observada por Thot, el dios bajó luego a engendrar y a dar detalles sobre su descendencia y nuevamente su heraldo, vuelve para confirmar el futuro nacimiento.

En el caso de María, todo queda resumido en una visita por parte del mensajero divino, quien le da instrucciones y explicaciones de cómo será concebido. Luego regresa, para anunciar a los pastores que Jesús ha sido alumbrado.

Nacimiento de Jesús.

Nacimiento de Jesús.

Aunque no se puede confirmar con total seguridad que el escritor bíblico se basó en la narración de la concepción de la reina Hatshepsut, lo cierto es que existen muchas similitudes. ¿Nos encontramos quizá, ante cierto sincretismo entre ambos textos?

Después de todo, los dogmas de muchas religiones, son muy similares, aunque revistan cierta disparidad.

 

Ensayo desarrollado y escrito por Olga Gómez. Abril 2013.

© Todos los derechos reservados. Este ensayo no puede copiarse ni total ni parcialmente sin el consentimiento expreso de la autora.

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Bibliografía:

La mujer en tiempos de los faraones. Christiane Desroches Noblecourt.

La Sagrada Biblia.

Mitología. Philip Wilkinson y Neil Philip.

 

 

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Acerca de Mundo Incógnito

Espacio divulgativo dedicado a temas paranormales, históricos, costumbres antropológicas, ciencia, tecnología, comportamientos sociales y otros.

Publicado el 13 abril, 2013 en Artículos. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

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